Steel Framing, un Sistema Sustentable

Actualizado: jun 3


Según el Reporte del Estado Global de Edificaciones y Construcción del Programa del Ambiente de las Naciones Unidas (1) , la operación y construcción de edificaciones son responsables de del 36% del uso final de la energía y del 39 % de las emisiones de CO2 del planeta. Esto indica que las mejoras que puedan implementarse en el campo de la construcción y operación de edificaciones pueden tener un impacto importante en el consumo de energía y emisiones de CO2. En esta dirección, varias naciones han fortalecido o implementado códigos que promueven el cumplimiento de estándares asociados al consumo de energía, huella de carbono y otros aspectos ambientales. En el año 2018, 73 países habían implementado o estaban en proceso de implementación de este tipo códigos, no obstante, se prevé que la mayoría de las naciones paulatinamente los desarrolle y adopte en los próximos años.


En Latinoamérica, Chile Argentina y México son las naciones que presentan mayor avance en la implementación de códigos energéticos y ambientales asociados a la construcción, pues cuentan con reglamentos mandatorios que abarcan a parte del sector de la construcción. En nuestro país aún no se cuenta con códigos mandatorios que regulen los aspectos energéticos y de emisiones de CO2 de las edificaciones. Sin embargo, han empezado a aparecer proyectos que voluntariamente se han sometido a programas de certificación energética, con el propósito de brindar al consumidor información y gradualmente desarrollar el mercado hacia edificaciones más eficientes. Esta tendencia seguramente irá tomando fuerza los próximos años de tal manera que los entes reguladores y el mercado demandarán construcciones sustentables y amigables con el ambiente.


En este contexto, cobra relevancia la innovación en las metodologías constructivas que permitan abordar los aspectos ambientales de las construcciones sin sacrificar su calidad, confort y economía. Una alternativa interesante que cumple las premisas anteriores es el Steel Framing. Esta metodología constructiva que ha empezado desarrollarse con fuerza en el país, consiste en el empleo de perfiles galvanizados de bajo espesor para formar paneles estructurales que constituyen las paredes, entrepisos y cubiertas de la edificación. Estos paneles se revisten con placas de materiales tales como el fibrocemento (placa cementicia reforzada con fibras) o el OSB (placa de fibras de madera). Adicionalmente, las cavidades que quedan al interior del panel se pueden rellenar con diferentes tipos de materiales aislantes.


La construcción con Steel Framing presenta ventajas frente a la construcción tradicional en cuanto al contenido de carbono, embodied carbon en inglés. Esto es la cantidad de carbono generado para producir los materiales, contabilizada desde la extracción de las materias primas, la fabricación y el transporte. No existen todavía estudios comparativos del contenido carbono del sistema tradicional y del Steel Framing realizados en el contexto del país, sin embargo, se han llevado a cabo numerosas investigaciones de este tipo en otros países que permiten conocer la magnitud de la diferencia que puede esperarse entre los dos sistemas.


En un estudio comparativo de los dos sistemas (2), se determinó que una edificación típica en Steel Framing presenta un contenido de carbono equivalente de 180 kg de CO2 por metro cuadrado, mientras que de una construcción tradicional se puede esperar cifras entre 600 y 800 kg de CO2 por metro cuadrado. Del mismo modo, el contenido energético, embodied energy, que es la cantidad de energía gastada para la producción de los materiales, para edificaciones con Steel Framing está en 2.27 GJ por metro cuadrado, mientras que en edificios con el sistema tradicional está entre 5 y 11.6 GJ por metro cuadrado. Estos valores indican que el potencial de generación de gases

de efecto invernadero (CO2) es considerablemente menor con el Steel Framing que con el sistema tradicional. Asimismo, el gasto de energía para la fabricación de los materiales para el sistema Steel Framing es al menos la mitad de lo que se gasta con el sistema tradicional.


Otra dimensión importante del impacto ambiental de las edificaciones es el consumo energético durante su vida útil, relacionado principalmente a la regulación de temperatura a través de sistemas de aire acondicionado o calefacción. En este sentido, la variable más importante a considerar es el nivel de aislamiento de la edificación. La selección correcta del nivel de aislamiento impacta directamente al consumo energético en los sistemas de aire acondicionado y calefacción. Un aislamiento pobre facilita la transmisión entre el interior y el exterior y obliga a los equipos a estar encendidos por más tiempo y con mayor potencia.


Con el Steel Framing se pueden incluir varios tipos de aislamiento dentro de la edificación, dependiendo del presupuesto y del nivel de aislamiento deseado. Existen en el mercado diversos aislantes tales como la fibra de vidrio, el poliuretano o el poliestireno, cada uno con sus ventajas y atributos. En contraste, con el sistema tradicional, las paredes son de bloques o de ladrillo, que presentan niveles de aislamiento muy inferiores a los de los materiales antes mencionados. A esto hay que agregar que los ladrillos y los bloques, al ser fabricados de manera artesanal, no están caracterizados térmicamente, lo que impide diseñar adecuadamente el aislamiento de las edificaciones. Esto trae como consecuencia que el consumo energético por regulación de la temperatura sea mucho menor en construcciones con Steel Framing que con el sistema tradicional.


El impacto de la construcción al entorno es también un punto clave a considerar. El sistema Steel Framing, al emplear materiales livianos que pueden ser previamente ensamblados fuera de la obra, presenta una afección mínima al entorno. Por esta razón es uno de los sistemas preferidos para construir en zonas remotas o sensibles. A esto se debe incluir que durante el proceso de construcción no se requiere agua ni se producen desperdicios ni escombros, a diferencia del sistema tradicional.


En conclusión, este sistema es una alternativa plenamente alineada a los objetivos de sostenibilidad de la construcción que se han venido implementado a nivel global y que paulatinamente cobrarán mayor importancia en nuestro país, tanto a nivel regulatorio gubernamental como a nivel del consumidor y del mercado.


Ing. Danny Corzo.

Departamento de Investigación y Desarrollo


Referencias

1. International Energy Agency (IEA). 2019 Global Status Report for Buildings and Constructi on. 2019.

2. Life Cycle Environmental Assessment of Light Steel Framed Buildings with Cement-Based Walls and Floors. Abouhamad, M y Abu-Hamd, M. Cairo : MDPI, 2020.


166 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo